El Campeonato de Europa Sub 16 y el Parador de El Saler, a las afueras de Valencia, unen sus destinos en la edición más multitudinaria e incierta que se recuerda. España ejerce por primera vez en la historia de país anfitrión a lo largo de las 31 ediciones que, con ésta, constituyen su esencia con la intención de premiar a la mejor cantera de golf dentro del continente europeo.
Se celebran al tiempo una competición por equipos -en base a las tres mejores tarjetas de cada conjunto- y dos individuales, masculina y femenina, que han generado a lo largo del tiempo un hecho incuestionable: España es la referencia principal en base a los resultados obtenidos desde que en 1995 se disputara la primera edición.
Ocho medallas de oro, once de plata y cuatro de bronce en el ámbito colectivo y quince de oro, once de plata y ocho de bronce en el ámbito individual, sitúan a los españoles en la cúspide del palmarés que ahora aspiran a mejorar.
El reto, sin embargo, es tremendamente enrevesado, simplemente sea por la amplitud de contendientes -nada menos que treinta y tres aspirantes al triunfo se citan en Valencia en esta ocasión- y la conocida calidad de muchos de ellos, que han convertido con el paso del tiempo en prácticamente una hazaña ocupar el podio en alguna de las tres categorías en juego.




